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¿Y por la toma del Palacio de Justicia quién responde? Por Juan Camilo Caicedo

6jpCwXi8En los años 80´s Colombia vivió un periodo de violencia, por esa época se conmemoraba un año del fracasado proceso de paz con el M-19, en Bogotá se definía la firma de la extradición, hecho por el cual se motivo en gran parte la toma del Palacio de Justicia, iniciando el 6 de noviembre y finalizando el 7 de noviembre de 1985.

La toma del Palacio de Justicia fue denominada por el M-19 como la operación “Antonio Nariño”, en esta operación este grupo guerrillero tenía previsto que la toma durara varios días, como en su momento duró la de la embajada de Republica Dominicana. Pero la operación del M-19 fracasó, puesto que murieron todos los guerrilleros que participaron de la toma y todas las personas que se encontraban ese día al interior del Palacio.

Sin duda alguna, la toma del Palacio de Justicia tuvo un responsable principal, que fue la guerrilla en su conjunto del M-19, pues si esta toma no se hubiese llevado a cabo, no se hubiese desatado el Holocausto.

Pablo Escobar quería evitar que se firmara la extradición, como los magistrados y el gobierno de Belisario no accedieron ante las amenazas y presiones del capo, Escobar toma la decisión de eliminar los expedientes de los capos que podrían ser seleccionados para la extradición, expedientes los cuales se encontraban al interior del Palacio de Justicia, según lo planteado por alias “Popeye”, y es por lo anterior que los extraditables y el capo financian al M-19 para la toma del Palacio de Justicia, aunque inicialmente Escobar quería que el M-19 se tomara el Congreso de la República, para obligar a negociar al presidente de la época, Belisario Betancur.

Aunque el M-19 es el principal responsable de la toma del Palacio de Justicia, la muerte de las personas que se encontraban al interior del Palacio y quienes lograron salir con vida, no solo son responsabilidad de la guerrilla del M-19, sino que también hay responsabilidad de parte del gobierno de Belisario, de su gabinete, pero principalmente de la Policía y las Fuerzas Militares, puesto que fueron los que presuntamente condujeron a los rehenes hacia las guarniciones militares y casas aledañas al Palacio, para su “supuesta identificación” y posterior desaparición, porque hasta el día de hoy, 30 años después de este doloroso hecho, la mayoría de los rehenes que salieron con vida aún no aparecen.

Se plantea que sobre el Palacio de Justicia hay un pacto de silencio, en donde la verdad no saldrá a la luz, según lo dicho por el ex ministro Alfonso Gómez Méndez a la prensa, sin embargo, hoy 30 años después se han revelado nuevos elementos que de seguro alimentarán la investigación sobre este repudiable hecho. Un elemento de ellos es un texto del líder político Carlos Galán, quien para esa época se desempeñaba como presidente del Congreso. Galán ese día sostuvo en varias ocasiones comunicación con Belisario, en el texto que su esposa encontró, según lo planteado por algunos medios de comunicación, podría entenderse por qué se tomaron las decisiones de ese día, que hasta hoy 30 años después nadie se explica, o simplemente a nadie le conviene explicar.

Algunas de las víctimas del Palacio de Justicia plantean que el gobierno de Belisario perdió el mando el 6 de noviembre de 1985, y que quienes tomaron las decisiones fueron los mandos militares, cosa que por estos días aún se intenta establecer, pues un golpe de Estado por dos días no sería nada descabellado.

Oscar Naranjo general en retiro, para 1985 era el Capitán encargado de la seguridad del Palacio de Justicia, como bien tiene conocimiento el ex ministro de Justicia Carlos Medellín, quien además es el hijo de Carlos Medellín Forero, uno de los magistrados que murió durante la toma al Palacio de Justicia. El 5 de noviembre, un día antes de la toma del Palacio se retira la seguridad del Palacio, hoy día se intenta establecer por qué se retiro la seguridad, y aunque los medios de comunicación no hablan de Naranjo, las víctimas del Palacio han pedido a lo largo de estos dolorosos 30 años que se establezca, cual fue el papel de Naranjo y que responsabilidad podría tener por el retiro de la seguridad.

Teniendo en cuenta que había información de inteligencia en la cual se rumoraba la toma del Palacio de Justicia, tanto el gobierno como las fuerzas militares y la Policía no le dan mayor importancia a esa información, información que incluso el 15 de octubre el Ministro de Defensa Miguel Vega le revela al Congreso que el M-19 se tomará el Palacio de Justicia. Aunque no le dan del todo importancia, hay hipótesis que sugieren que las fuerzas militares y el gobierno de Belisario abrían retirado la seguridad, con el fin de encerrar y acabar con los guerrilleros, una vez estos estuviesen al interior del Palacio de Justicia.

Son muchas las inconsistencias del 6 y el 7 de noviembre por parte del gobierno y las fuerzas militares, inconsistencias que cobraron la vida de personas inocentes, por este hecho hay 4 militares de altos mandos condenados; Jesús Armando Arias Cabrales, Rafael Hernandez, Carlos Augusto Fracica, y Alfonso Plazas Vega. De los anteriores resalta el de la famosa frase “mantener la democracia maestro”, Alfonso Plazas Vega, quien fue el encargado de abrir fuego con los tanques de guerra, e ingresar al Palacio. Pero Plazas Vega no fue el cerebro de la operación como muchos creen, Plazas Vega recibió órdenes del comandante de la decimo tercera brigada Arias Cabrales, y este a su vez recibió órdenes de Rafael Samudio.

Este tipo de hechos solo pasan en Colombia, que el presidente de la Corte Suprema del 85 llame al presidente de la República de Colombia y este no le quiera pasar al teléfono, es un hecho insólito. Que Noemí Sanín pida a Caracol suspender transmisión o les cancelaba la licencia, durante la toma, pero que esta niegue lo que hizo, son inconsistencias que hay que esclarecer. Que hubo golpe de Estado por dos días, eso solo lo sabe Belisario y el consejo de ministros. O que rescataron al hermano del presidente Belisario que era Magistrado y al resto de magistrados los dejaron morir.

Lo cierto es que como bien lo dice el ex ministro Carlos Medellín en la Revista Semana que: “El incendio se había terminado, pero empezaron a lavar el Palacio de Justicia los bomberos por orden del ejercito y empezaron a borrar todas las evidencias y todas las pruebas, eso es quizás uno de los hechos más funestos de la historia de la investigación en Colombia y en el mundo”.

El Ministro de Justicia actual Yesid Reyes expone en la Revista Semana que: “La más importante lección que debe quedar de ese acontecimiento es que siempre se debe privilegiar la salida negociada a esta clase de sucesos, de tomas específicamente, frente a la solución por vía de la fuerza”.

Son 30 años de impunidad que el país no puede olvidar, como tampoco puede pasar como un hecho desapercibido, lo cierto es que el Holocausto del Palacio de Justicia es un tema que nadie quiere tocar, aún 30 años después, probablemente porque las fuerzas militares y el gobierno de Belisario saldrían muy mal librados. El 6 de noviembre de 1985, es la fecha que los colombianos no podemos olvidar, debemos solidarizarnos con los familiares de las víctimas de los magistrados, del personal de la cafetería y de las personas que se encontraban en el Palacio ese día. En nuestra memoria histórica debemos tener presente siempre este lamentable hecho.

Twitter: @JUANCAELBROKY

Por: Juan Camilo Caicedo Moya

NOTA: OPINIONES DE COLUMNISTAS INVITADOS NO PERTENECEN NI REFLEJAN LA OPINIÓN DE LA REPRESENTANTE ANGELA ROBLEDO.