¡Mujeres: declarémonos YA en crisis humanitaria!

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Cada día son asesinadas dos mujeres en Colombia, a manos de sus parejas o ex parejas. Este es un hecho que sobrepasa cualquier límite, viola los derechos humanos, es un delito generalizado, sistemático, obedece a una intencionalidad clara de eliminar la voz de las mujeres, es una situación excepcional y repudiable moralmente.

Estas violencias justifican que el gobierno declare YA la crisis humanitaria de las mujeres. 

La situación de seguridad e integridad personal de las mujeres en cifras es crítica. Medicina Legal señala que mientras leemos esta carta, 6.219 mujeres están en riesgo de ser asesinadas por sus parejas. Según la Defensoría del Pueblo, de esas 6.219 valoraciones «se han identificado 1.658 casos en estado crítico». En 2014 hubo 5.939 casos de violencia intrafamiliar que afecta a mujeres y niñas en un 85%, y 41.802 mujeres sufrieron violencia de pareja. Es como si todas las mujeres de Leticia o de Mocoa fueran víctimas de violencia física por su pareja. En el marco del conflicto armado las mujeres son las principales víctimas. Según la Unidad de Víctimas, a octubre 30 de 2015, de las 7.620.114 víctimas registradas, 3.657.438 son mujeres: 438.906 han sido asesinadas, 72.910 han sufrido desaparición forzada y 9.892 han sido víctimas de delitos contra la libertad e integridad sexual.

Hay en el país una desprotección en todos los órdenes de la vida, los derechos humanos y la salud de las mujeres: pobreza, exclusión, injusticias, falta de acceso a servicios básicos, ausencia de salud y educación con enfoque diferencial, desempleo. En todos los casos, las injusticias más grandes las sufren las mujeres: Doble desempleo, 20% menos de ingresos, atención en salud indignante a embarazadas pobres, re-victimización de las mujeres víctimas de violencias.

La ineficacia y la falta de voluntad política de las instituciones del Estado en materia de protección y prevención de la violencia contra las mujeres, las ha puesto en riesgo de muerte. En Colombia se cumplen parcialmente los acuerdos internacionales en materia de prevención, atención, protección, investigación y sanción de las violencias. (CEDAW, Belem Do Pará), y las sentencias de la Corte Constitucional (Auto 092 de 2008 y 009 de 2015).

Es urgente y necesario, dada esta situación moral y socialmente inadmisible, que el Gobierno Nacional y todas sus instituciones asuman y atiendan de manera prioritaria los derechos de las mujeres que se encuentran en riesgo inminente de morir por la violencia en la casa y el país.

¡Presidente Juan Manuel Santos declare YA la crisis humanitaria de las mujeres!

Necesitamos que el Estado se mueva con urgencia a:

  1. Abrir casas refugio a nivel nacional y territorial, con recursos profesionales y presupuesto suficiente (Ley 1257 de 2008). Y con programas de estabilidad económica para las mujeres víctimas.
  2. Diseñar un sistema de alertas tempranas, Defensoría del Pueblo, Observatorio de Género y Consejería Presidencial, que permita intervenciones rápidas y efectivas que prevengan el feminicidio y las violencias contra las mujeres.
  3. Disponer todos los recursos necesarios para atender de manera inmediata con medidas de protección, atención, investigación y sanción y con recursos suficientes a las mujeres que se encuentran en riesgo y que están identificadas por la institucionalidad. (Ley 1257 de 2008). E intervenir en los municipios que el Instituto de Medicina Legal, ha detectado con mayor porcentaje de riesgo grave en Cúcuta, Cali, Neiva, Medellín y Bogotá; de riesgo extremo, en Popayán, Bogotá, Cartagena, Bucaramanga y Soacha, se debe incluir a Tumaco y Buenaventura.
  4. Cumplir el deber de debida diligencia en materia de prevención, investigación y sanción de la violencia contra las mujeres (CEDAW, Belém do Para y jurisprudencia colombiana).
  5. Concertar plan de prevención y contingencia para prevenir la profundización de las violencias contra las mujeres en un posible escenario de post acuerdo de terminación del conflicto armado.
  6. Diseñar una política de desarme de la población civil con la participación de expertos internacionales y organizaciones de la sociedad civil, como una estrategia de prevención de las violencias contra las mujeres y de desmilitarización de la sociedad.

Necesitamos que la comunidad internacional se mueva con urgencia a:

  1. Poner en marcha un sistema de monitoreo, con la participación de las organizaciones de mujeres en lo nacional y lo territorial, para hacer seguimiento a los acuerdos internacionales que el Estado colombiano ha suscrito en la defensa, protección y ampliación de los derechos de las mujeres con especial énfasis en el derecho a una vida libre de violencias.
  2. Destinar recursos suficientes para fortalecer los procesos organizativos de las mujeres, en lo nacional y territorial, y sus acciones de incidencia, denuncia y documentación de los hechos de violencias en sus contra.
  3. Apoyar y destinar recursos para el diseño y puesta en marcha de un plan de prevención y contingencia para prevenir la profundización de las violencias contra las mujeres en un posible escenario de post acuerdo para la terminación del conflicto armado.

Convocamos a los medios de comunicación, a líderes sociales y políticos y a las organizaciones sociales a movilizarse y ayudarnos a visibilizar la situación de crisis humanitaria que vivimos las mujeres.

Organizaciones

  • Casa de la Mujer-Bogotá D.C
  • Asociación de víctimas por el conflicto armado interno con asentamiento en Lorica-ASOFILOR_
  • Asociación de mujeres emprendedoras- ASOMUES- Montería
  • Asociación amigas de mi comunidad-Neiva
  • Asociación de mujeres desplazadas del Meta
  • Corporación Retoños-Meta.
  • Fundación social para el bienestar y el desarrollo integral sostenible del ser humano-Vida Digna- Buenaventura.
  • Mesa Municipal de Mujeres de Tumaco
  • Mesa subregional Centro Pasto
  • Organización víctimas del conflicto armado- NeivaYa.
  • Red Mariposas de alas nuevas construyendo futuro, Buenaventura

Lideresas políticas

Ángela María Robledo Gómez- Representante a la Cámara. Congreso de la República