Las encrucijadas del Presidente SANTOS en el PROCESO de #PAZ y lo que nos espera. Por Fernando Orjuela

Cuando uno escucha a JUAN MANUEL SANTOS hablar de sus ejecutorias y proyectos, da la impresión que se estuviera refiriendo a otro país. 
Sin lugar a dudas la perspectiva del país que SANTOS tiene, es otra bien distinta al que vemos y apreciamos los ciudadanos del común. Lo mismo le pasa a GUSTAVO PETRO quien ve a Bogotá con gran prosperidad y con múltiples ejecutorias de su mandato y los que vivimos en Bogotá no vemos ni lo uno ni lo otro.

Por ejemplo en el tema de la #PAZ el discurso de SANTOS solo enuncia e indica, su perspectiva personal de la negociación y por alguna razón que no comprendo nunca tiene en cuenta lo que piensa la contraparte. Da la impresión que SANTOS cree que lo que él piensa es lo que va pasar y si en algo es preciso tener cuidado en una negociación del calibre del Proceso de #PAZ es precisamente en lo que piensan las FARC. 
Una de las estrategias más válidas y por lo demás más elementales en un conflicto, es ponerse en la posición del adversario para tratar de visualizar lo que el contrincante haría o pensaría en los diferentes escenarios que se puedan suceder o plantear en la negociación. Eso permite adelantarse a la negociación o por lo menos tener claro, en un esquema de probabilidades las actuaciones del contrincante. 

En ese contexto, un porcentaje muy alto de la población Colombiana en el que me incluyo, percibe que SANTOS visualiza el proceso de #PAZ como rápido, sencillo y resuelto en un futuro cercano con base en los planteamientos que se formulen desde la perspectiva gubernamental y creo que esa optimista posición y porque no decirlo ingenua actitud, le puede traer grandes dificultades y profundas sorpresas, que pueden dificultar enormemente el desenvolvimiento del Proceso de #PAZ. 

Estamos negociando con delincuentes de grueso calibre, con narcotraficantes y terroristas que creen tener al país en jaque y en este punto creo que han logrado su objetivo desgraciadamente por muchos años, máxime si tenemos en cuenta que desafortunadamente la altísima inversión, más de 100 billones en los últimos 10 años, que ha realizado el país en defensa, si bien ha debilitado a las FARC, no los ha acabado y sus bastiones de guerra siguen haciéndole mucho daño al país por doquier. 

No se ve en el Proceso de #PAZ por parte del gobierno o por lo menos así se percibe, una estrategia objetiva, que permita una negociación escalonada de logros a juzgar por las declaraciones que hace las FARC con frecuencia y mucho menos con la estrategia que tiene el gobierno de mantener en absoluto hermetismo el desarrollo del proceso, que dicho sea de paso lo único que ha producido y desatado son suspicacias, malos entendidos y múltiples teorías en contravía del mismo. No creo que por ahí, sea la cosa.

Por otro lado, si bien es planificable un postconflicto, lo que no entiendo es que se cree un superministerio para ello, sin ni siquiera tener claras las bases de la firma de un Proceso de #PAZ. Creo que estamos ensillando sin tener las bestias.

POR FERNANDO ORJUELA GALEANO
elmaridodetere@gmail.com

Nota: Opiniones de nuestros columnistas invitados no pertenecen ni reflejan necesariamente las opiniones de la Representante Ángela Robledo. 

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