El PND rapa nuestros conceptos para disfrazar su discurso.

“Así como visten a las monas de seda, vistieron al PND con palabras de las luchas críticas y colectivas de las mujeres para disfrazar un gobierno ultraconservador”: Ángela María Robledo.

Bogotá, 08 de marzo de 2019.- En sesión de la Comisión Legal para la Equidad de la Mujer del Congreso de la República, donde se escucharon las voces de lideresas y organizaciones de mujeres con sendas observaciones al Plan Nacional de Desarrollo Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad, la representante a la Cámara por Colombia Humana, Ángela María Robledo, invitó a proponer artículos para resistir y exigir en los debates sobre el PND “que no solo nos nombren, porque raparon las categorías que vienen de nuestras luchas cuando –como dice la economista feminista Isabel Arenas- este PND está atado a la gestión de la familia como los más claros regímenes ultra conservadores, sin derechos y llevándonos hacia una nueva confrontación”.

Así mismo señaló que en el PND no hay ni una palabra para defender la dirección de la mujer rural, los temas de concentración de tierra, referencias sobre bienes, activos o catastro multipropósito, ni la aspiración legítima de las mujeres rurales a tener tierra o a que se les restituya la que les fue despojada en el conflicto; por el contrario, este gobierno propone un pacto para las mujeres sin recursos, sin institucionalidad y sin profundas transformaciones.

La parlamentaria explicó que en primer lugar se debe comprender el contexto en el que se discute el PND: “el de un país que parece devolvernos a la guerra, que desconoce el dolor de la Colombia profunda y de las víctimas del conflicto, con Duque y Guaidó que juegan a la guerra como si jugaran con soldaditos de plomo. Es el escenario donde se concibe el PND para las mujeres de Colombia, porque volver a exacerbar la guerra es la primera condición de la vulneración absoluta de todos nuestros derechos”.

La segunda observación que realizó la representante Robledo la calificó de “retroceso maquillado frente a nuestros derechos porque lo poco que hemos ganado se ve amenazado con una institucionalidad que se supone garantizará la transversalidad de género –otro concepto usurpado de nuestras luchas- con un presupuesto menor al de muchas ONG”, refiriéndose a la Alta Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer, institución financiera y técnicamente frágil para la tarea que va a tener, según explicó la congresista.

El retroceso institucional, afirmó Robledo, también se da “con una mujer como Marta Lucía Ramírez, quien más parece la vicepresidenta de Venezuela que de Colombia. Ella nunca creyó en la paz, fue de las primeras militantes por el no y hoy tiene la responsabilidad enorme de coordinar y atender la estancia de género”, recordando que es una de las grandes tareas de implementación del Acuerdo de La Habana.

Igualmente, a representante Ángela María Robledo llamó la atención sobre el enfoque de mujer en el PND que presentó la Ministra de Trabajo: “el gobierno ofrece una flexibilización mayor en el trabajo, pago por horas, por medios días, por día y un artículo les quita a las colombianas su posibilidad de aspirar a una pensión. No puede ser que alguien así diga que tiene perspectiva de género. Pueden venir a echar carreta con el Programa Equipares o el emprendimiento que es otro embeleco de este gobierno como la economía naranja, que vuelve cualquier actividad en una ilusión y una falsa esperanza para las mujeres”, y agregó que al gobierno se le debe preguntar por la reforma pensional que está preparando, para instalar una pensión por debajo del salario mínimo.

Como tercer cuestionamiento la representante analizó el establecimiento de la idea de que todos los problemas como empleabilidad y movilidad social de las mujeres, se resuelven con acceso a la educación, desconociendo los contextos diferenciales de donde vienen las personas: “Paul Krugman-economista- en un artículo señala cómo en Estados Unidos el tema de la movilidad social en un gobierno de ultraderecha no produce ningún bienestar ni de derechos para las mujeres” –y aclaró: “por supuesto que no estamos diciendo que no hay que educarse ¡Claro que hay que educarse! pero debe moverse todo el estado social de derecho para que la educación sea una variable endógena que nos permita transformar la vida”.

La parlamentaria también abordó los temas como Economía del cuidado, participación y militarización. Sobre el primero, expresó que es “otro concepto que nos roban a las feministas” y señaló que al respecto en el PND “lo único que hace es decir que va a haber una política pública que quizá pueda ser un avance y vamos a mirar hasta dónde va pero el sistema nacional de cuidado se va a reducir a reorganizar el sistema de bienestar familiar y el sistema de protección para que haya un espacio de cuidado para niñas, niños y viejos, lo cual es muy importante pero no es suficiente”. En cuanto a la participación de las mujeres, la representante manifestó la preocupación de que esta dimensión esté a cargo del Ministerio del Interior cuando los recursos debieran ir a los partidos políticos, a las ONG y a los grupos significativos de ciudadanas para no correr el riesgo de que haya un adoctrinamiento desde el gobierno.

Respecto a la militarización, Robledo enfatizó: “vamos a obligar a este gobierno a que abra un capítulo especial para la ejecución de los famosos 37 billones para la paz” -y advirtió: “ya empezaron las zonas de intervención integral que son las mismas de consolidación de Álvaro Uribe en los territorios y su red de cooperantes. Las mujeres sabemos lo que significa vivir en espacios rurales o urbanos militarizados. Esa red que produjo los cimientos de las macabras ejecuciones extrajudiciales mal llamadas ‘falsos positivos’. Se le olvida al señor Ministro de Defensa que esa militarización fue la base de las convivir lo que alimentó el monstruo del paramilitarismo que hoy de nuevo se recicla”.

La representante Ángela María Robledo concluyó: “en este bienvenidos al pasado de Iván Duque ¡nosotras avanzamos, el gobierno retrocede!”