¿De qué se ríe la Ministra de Educación?

El pasado martes 19 de noviembre en debate de control político que desarrollé en la comisión sexta de la Cámara de Representantes sobre la Universidad Nacional, documenté la gravísima crisis financiera que vive nuestra alma máter, ilustré con fotografías y videos cómo la Universidad físicamente se está cayendo y pregunté por los presuntos intereses del grupo financiero Sarmiento Ángulo en su campus universitario.

Ante esta situación indignante y dolorosa que vive la UN, la señora Campo, jefa de la cartera de Educación tuvo a bien reírse cínicamente durante el debate, como lo registran algunos videos e hizo caso omiso a mis denuncias. La Universidad Nacional pasa hoy por una de sus peores crisis: mientras que en el año 2000 los recursos de la Universidad provenían en un 73% de la nación, hoy le toca a la Universidad conseguir casi la mitad (47%) de sus recursos, vía consultoría o vendiendo servicios ajenos a sus propósitos. Desde el 2002 hasta el 2010 los aportes de la nación por estudiante han disminuido en un 37%. La financiación estatal a la Universidad aumenta según el crecimiento del IPC y es una verdad irrefutable que la Universidad Nacional no crece según los precios del consumidor sino que demanda un ritmo de recursos más alto para responder con excelencia. Es así como la Universidad Nacional y muchas universidades públicas en Colombia están profundamente desfinanciadas.

De otro lado, la Universidad Nacional sede Bogotá se está cayendo a pedazos, afectando a casi 30 mil estudiantes en su mayoría de estratos 2 y 3 y la Ministra de Educación se ríe y el Gobierno no piensa un presupuesto robusto para la educación. Hoy, 26 edificios están en riesgo y muchos de ellos no pueden ser habitados por estudiantes, ni profesores. El edificio de la facultad de Arquitectura sirve de depósito. El techo de Derecho colapsó y hoy los estudiantes hacen clases al frente de Caracol Radio o del Ministerio de Educación e insisten en la consigna de que «sin techo, no hay derecho». El edificio de enfermería, en el sector central del campus, tiene una grieta estructural, la cual pone en riesgo a la comunidad que por allí transita. El estadio Alfonso López Pumarejo, que es monumento nacional, se inunda cada vez que llueve y el edificio de Cine, funciona parcialmente.

La Universidad requiere para su reconstrucción y reforzamiento estructural de 2 billones de pesos y hoy cuenta con 75 mil millones, no es ni el 5% de lo que requieren estos edificios.

¿Qué espera la jefa de la cartera de Educación para actuar? ¿Buscará que se arruine, para apoyar la venta de parte de sus terrenos a grupos financieros con los cuales mantiene relaciones «entrañables»?

En el debate pregunté por los intereses del grupo Sarmiento Ángulo en los predios de la Universidad Nacional, debido a que estos terrenos se encuentran aledaños al gran proyecto de Ciudadela Empresarial, porque llama la atención que personajes vinculados hoy con la Universidad, provienen de entidades financieras ligadas a este grupo: por ejemplo, el señor Diego Fernando Hernández Losada, quien se desempeñó como gerente Administrativo y Financiero de la Corporación de Ahorro y Vivienda Las Villas del grupo Sarmiento Ángulo, es hoy vicerrector de Sede de la Universidad Nacional en Bogotá y hace parte de las directivas quienes podrían autorizar el cambio de uso del campus universitario.

Andrés Escobar Uribe, gerente de la Empresa Nacional de Renovación y Desarrollo Urbano Virgilio Barco Vargas, entidad encargada de elaborar y ejecutar el proyecto de renovación urbana en el CAN, aledaño a la UN, hizo parte de la junta directiva del banco AV Villas hasta el año pasado, fue gerente de la empresa Construcciones Planificadas hasta el 2012, entidad de Sarmiento Angulo que construye la ciudadela comercial.

Y es de anotar que un «amigo entrañable» de la señora Doris María Fernanda Campo (Presidenta hoy del Consejo Superior de la Universidad e integrante de la junta directiva de la Empresa de Renovación Urbana) es el presidente del Banco de Bogotá e integra la junta directiva del Grupo Aval de Sarmiento Ángulo ¿meras coincidencias? ¿Conflicto de intereses? Tendrán que investigarlo la Corte Suprema de Justicia y la Procuraduría General de la Nación.

COLUMNA PARA EL PERIÓDICO LA PATRIA

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