Contraloría ratifica denuncias de Ángela Robledo sobre irregularidades en el ICBF

La Representante a la Cámara, Ángela Robledo caracterizada por su defensa a favor de los derechos de la niñez ha denunciado en repetidas ocasiones que el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) no estaba haciendo la tarea y que los cuantiosos recursos que le fueron asignados se “esfumaron en empresas de papel y en conocidos monopolios de contratistas que no garantizaron la nutrición de niños y viejos», durante la dirección de Elvira Forero. 

El 1 de noviembre de 2011 y después de un acalorado debate de control político cuya principal conclusión fue que “Elvira Forero convirtió al ICBF en un monstruo contratista que concentró en el nivel central el 80% de la contratación”, Forero renunció a su cargo (el 3 de noviembre de ese año).

En ese debate, Ángela Robledo, denunció irregularidades en los procesos de contratación de alimentos (programas PAE y PNAAM) por parte del ICBF y dijo que monopolios empresariales se habían “tomado la entidad” a través de los contratos de aporte. De igual manera, llamó la atención, junto con la Contraloría y la Procuraduría sobre la cantidad, calidad, oportunidad y cobertura de los programas alimentarios del ICBF. Señaló que en repetidas oportunidades los alimentos llegaban a sus destinatarios, principalmente niños y viejos, en menores cantidades, en estado de descomposición, contaminados, sin registro sanitario, incluso se habló del pico y placa en la alimentación (un día se come y al otro no).

En junio de 2012 y tras reconocer que Diego Molano estaba tratando de enderezar el camino, Ángela Robledo denunció que el ICBF seguía contratando con “empresas de papel” y que los programas bandera de la institución seguían en entredicho debido a las denuncias ciudadanas, principalmente en Santander, Cundinamarca y Boyacá, que no fueron auditadas.

El 4 de junio de 2012, Robledo radicó una comunicación al Secretario Anticorrupción y Transparencia, Carlos Fernando Galán  en la que señaló: “Estamos ante una evidencia clara de que está primando la lógica del beneficio individual y no la garantía de los derechos.  Grandes grupos empresariales,  surgen de un día para otro, generan uniones temporales y parecen más empresas de papel que se reparten contratos por todo el país para después incumplir. De esta manera a los niños y viejos pobres, se les agudiza el hambre y los empresarios, engordan sus arcas”. 

Hoy la Contraloría le da la razón a Ángela Robledo al advertir que una vez auditadas seis modalidades de atención, o sea sólo 45% de los activos, ingresos y gastos de los programas de asistencia a la primera infancia y administración para la producción, compra y distribución de alimentos de alto valor nutricional se encontraron 168 hallazgos para el período 2011.

Según el informe “se establecieron 168 hallazgos administrativos (incluyendo nivel central que concentraba 80% del presupuesto, o sea unos 3.9 billones, y puntos de control) de los cuales 7 corresponden a hallazgos con alcance fiscal en cuantía de $6.875,81 millones; 80 tienen posible alcance disciplinario; 2 con posible incidencia penal; 6 solicitudes de apertura de indagación preliminar, una solicitud de proceso administrativo sancionatorio (…)

“Elvira Forero se dedicó a concentrar y contratar, y fue incapaz de fortalecer el Sistema Nacional de Bienestar Familiar, ¿Cuál es la responsabilidad que tendrá que asumir frente a estos innumerables hallazgos?” Es la pregunta que se hace ahora Ángela Robledo.

La Contraloría ratifica que la calificación para el período auditado es DESFAVORABLE, desfavorable en planeación, atención, garantía de derechos, en calidad, en condiciones laborables y por supuesto el impacto negativo es para la población en mayor condición de pobreza y vulnerabilidad”, aseguró Ángela Robledo. 

La parlamentaria afirmó que entre los hallazgos encontrados “se destaca que el ICBF no cuenta con una línea de base de población objetivo claramente identificada, en muchos casos se habla de cupos, lo cual implica que no se tienen identificados con nombres y documentos las personas beneficiarias de las distintas modalidades de atención. Es lamentable que a pesar de existir hambre en el país, el ICBF no ejecutó la totalidad de los recursos asignados a los programas”, dijo.

Robledo señaló que “el informe registra en el ICBF desorden en gestión, administración, seguimiento e interventoría de los programas. El tema contractual no se maneja con transparencia ya que según la Contraloría, no existe evidencia de los trámites que cursan los estudios previos, pliegos de condiciones, las disponibilidades y los registros presupuestales. En cuanto a las disponibilidades y registros presupuestales se evidenciaron casos en los que no se expiden, se expiden en fechas posteriores o se cargan a rubros diferentes a los inicialmente previstos”.

“Preocupa que el Programa de Cero a Siempre, bandera de la actual administración, presente un “cumplimiento mínimo” y que los “convenios suscritos para la prueba piloto de dicha estrategia no se pudieron cumplir”, como señala el informe”, aseguró.

No sigamos negociando con los recursos públicos más sagrados: los recursos de la niñez.

VER INFORME DE LA CONTRALORÍA.

Prensa Angela Robledo: 3202343806/ Margarita Sarmiento

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