4LCktgcL

ACA: la reivindicación laboral de los actores colombianos. Por Juan Camilo Caicedo

Captura de pantalla 2014-08-22 a la(s) 14.07.50El pasado jueves 21 de agosto se llevó a cabo en el Congreso de la República la audiencia pública de la Asociación Colombiana de Actores (ACA), la cual se originó debido a la vulnerabilidad y desprotección laboral que padecen los actores colombianos, que despertó la solidaridad de algunos legisladores, como la Representante a la Cámara por Bogotá Ángela María Robledo quien organizó en gran medida la audiencia pública. Esta audiencia se planeó con el fin de informarle a la opinión pública sobre “las mentiras conocidas y las verdades por conocer” del sector. ACA obtuvo personería jurídica a finales de mayo del presente año, hasta la fecha cuenta con más de 927 miembros, están organizados por medio de secretarias que abordan diferentes temas, como la secretaria de asuntos laborales a cargo del actor Julio Correal, su junta directiva está conformada por el presidente de la asociación, el actor Santiago Alarcón y su vicepresidente el actor Ernesto Benjumea.

Los objetivos que tiene ACA consisten en mejor las condiciones laborales actuales, tener un trabajo digno por medio de un contrato laboral a termino definido. También se quiere formalizar a la profesión, pues de un tiempo para acá se han copiado los modelos extranjeros de los reality shows, en donde los participantes de estos programas una vez se dan a conocer en el mismo, salen a ser competencia directa de los actores que sí se formaron y estudiaron actuación, teatro o artes escénicas.

Lo anterior no es justo, pues los actores no estudian ni se forman en las universidades por deporte, ellos como cualquier otra profesión tienen formación académica, por consiguiente se quiere formalizar a la profesión y ponerle un alto en el camino a los reality show, que por cierto no tienen contenido constructivo para los televidentes y por el contrario solo reflejan la degradación de sus participantes, los cuerpos perfectos en ropa interior y el morbo de las situaciones grotescas que en estos realitys se presentan para ganar rating (audiencia). Otro tema que quieren tocar es las regalías, puesto que son creativos y por lo mismo tienen derecho a recibir regalías por venta de series en el exterior, actualmente no gozan de ese derecho en su totalidad, como tampoco del pago a los actores por series en las que tuvieron participación y que por alguna razón se volvieron a emitir, es decir el pago por repetición.

En materia de horario laboral es donde se presentan mayores abusos por parte de las productoras y de los canales de televisión, existen casos en los que un actor tiene que grabar en un solo día desde 12 horas hasta 22 horas continuas, lo cual no es amable, no es justo, y dudo mucho que sea legal. Como los actores deben cubrir individualmente salud, pensión y le deben otorgar un porcentaje al manager de lo que ganen por producción, al momento de quedar con sueldo libre, éste ya se ha acabado.

Hay un desconocimiento acerca de los derechos de autor, la producción nacional de cine que cada vez es menor, en cualquier parte del mundo, los actores que ingresan a un país que no es de su origen deben pagar un porcentaje al sindicato de actores del país al cual se visita, mientras que aquí en Colombia esa figura no existe. Lo que voy a decir a continuación no quiero que suene a xenofobia, pero si miran de unos 15 años para acá, ha aumentado la contratación de actores extranjeros desplazando a los nacionales, lo mismo sucede para las producciones nacionales, pareciera que el canal RCN tomó la moda de traer producciones internacionales como “Avenida Brasil” o su próximo estreno “Rastros de Mentira”, incluidas con emisiones en franja “Prime Time”, ubicándola en el horario más importante de la noche, cedido a producciones internacionales, desplazando, despreciando y demeritando a los actores colombianos, como a su talento, lo cual aumenta el desempleo. Cerca del 90% de los actores de nuestro país se encuentran actualmente desempleados, lo cual demuestra la crisis por la que atraviesa éste importante gremio. (ACA no solo vela por los derechos de los actores de televisión, ésta asociación también lucha por los derechos de actores de cine, teatro y valga la redundancia televisión).

Para cerrar este escrito quisiera dejar dos reflexiones; en primer lugar con respecto al contenido de las producciones y en segundo lugar la concepción de los televidentes con respecto a la vida de los actores, alterados por los programas de chismes y farándula. Se puede decir que de 15 años mal contados para acá, se han multiplicado las series cuyo contenido es de narcotráfico y violencia, hasta el punto de que canales como RCN y CARACOL, compiten por quien hace la serie con mayor rating y para ello utilizan cualquier tipo de herramientas, con tal de conseguir ese objetivo, sin importar que en la noche en gran medida son los niños quienes mayoritariamente consumen el contenido de televisión, pese a las advertencias de la Comisión Nacional de Televisión, considero que no es suficiente, pues los niños imitan todo lo que sale en televisión y en muchos casos crean imaginarios y simpatías por esos entornos de violencia.

En segundo lugar programas como “El lavadero”, “La red” o “Sweet, el dulce sabor del chisme”, han creado un falso imaginario entre los televidentes, pues estos programas solo crean contenido para hacer de algún hecho fortuito de un actor, el gran hecho de la vida, con el fin de ganar audiencia. Me gustaría saber cuántas veces a excepción del programa “Sweet” el cual ya salió de circulación, los otros programas se han tomado el trabajo de contar realmente como es la vida de un actor, en qué condiciones trabaja, como son los horarios esclavizantes de grabación, y no inmiscuirse en la vida privada de los actores, y hacer del mismo el gran acontecimiento nacional. 

Twitter: @JUANCAELBROKY

Por: Juan Camilo Caicedo M.

Cofundador Partido del Tomate

Nota: Opiniones de nuestros columnistas invitados no pertenecen ni reflejan necesariamente las opiniones de la Representante Ángela Robledo.