A reconocer la valía y mayoría de edad de nuestros maestros y maestras

Bajo el contexto del actual paro nacional de educadores, expresamos nuestro apoyo y solidaridad con maestros y maestras del país, representados en Fecode y en general queremos dar un espaldarazo a toda la educación pública en Colombia.

La base fundamental para la construcción de un país en paz debe ser la educación, por ello los requerimientos y pedidos de los educadores deben ser escuchados, atendidos y solucionados por parte del gobierno nacional, el cual debe estar en total disposición de una negociación ágil y abierta.

Los educadores del país deben contar con las garantías suficientes para ejercer su labor, el paro nacional se ha construido precisamente en torno a la falta de garantías laborales como son: salario injusto, el nivel salarial promedio de los profesores oscila entre dos y cuatro salarios mínimos mensuales, los educadores manifiestan que frente al tiempo y desgaste de su labor la remuneración recibida no es justa.

El Centro de Educación Superior Internacional de Bostón College (EE.UU) junto con el laboratorio para el análisis institucional de la Escuela Superior de Economía de Moscú (Rusia) realizó un estudio comparativo entre los salarios de los profesores en 28 países. El estudio ubicó a Colombia en el décimo puesto de las naciones con menores sueldos para sus docentes.

Países como Brasil, Argentina, Nigeria e Israel pagan mejores salarios a los profesores que Colombia, y el escalafón de las naciones que mejor pagan a sus profesores son: Canadá, Italia, Sudáfrica, India, Estados Unidos y Arabia Saudita. En Colombia un docente con el mejor salario puede ganar aproximadamente 2.702 dólares, en Brasil los profesores ganan 3.170 dólares y en Argentina unos 3.755 dólares.

Y aunque Colombia no tiene los peores sueldos para sus profesores del mundo, se debe precisar que existe una enorme brecha entre un minúsculo grupo de docentes de tiempo completo y aquellos que trabajan por contrato ocasional y por hora cátedra.  Este último grupo, que representa la mayoría de los docentes del país, no cuenta con estímulos suficientes para investigación y producción.

En Colombia el 68% de los profesores está vinculado al sector oficial mientras que el 32% está vinculado al sector privado. La educación superior pública funciona en condiciones adversas como el déficit monetario, la falta de recursos para investigación e innovación e incluso el deterioro progresivo de las instalaciones académicas.

Los docentes también reclaman que el proceso de evaluación de ascensos en Colombia sea más integral, es decir, que la evaluación tenga en cuenta más criterios y que se relacione con las pruebas ICFES que los estudiantes realizan en la culminación de sus estudios, para así poder determinar que tan articulado ha estado el proceso de enseñanza con los alumnos.

Recientemente solo el 20% de los profesores que realizaron la evaluación de ascenso pudieron superar la prueba, lo que indica dos graves problemas educacionales del país: la deteriorada formación de los docentes en Colombia y las serias dificultades en las pruebas de ascenso.

Debe haber una negociación fluida, transparente y propositiva entre el gobierno y los profesores. Posiblemente se llegue a un acuerdo en las próximas horas, pero se debe revisar a profundidad el estado de la educación pública en Colombia la cual se encuentra en un deterioro constante.

Un país en paz es un país educado y comprometido con la educación de calidad, accesible y presente en todo el territorio nacional, los educadores son parte fundamental de la construcción de una sociedad en paz, por tanto se debe garantizar que  la labor de los docentes cuente con todos los requerimientos para así alcanzar la educación de calidad que Colombia necesita.

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