Puesto de salud

¡Salud para La Macarena!

Por: Laura Isabel Villamizar P.

Aunque el departamento del Meta queda a solo unas cuantas horas de Bogotá y La Macarena es un punto turístico importante para Colombia, llegar a las veredas Playa Rica y La Cristalina y a la Zona Veredal Urias Rondón es toda una travesía, interesante, pero demuestra el abandono estatal y el por qué la guerra se quedó en estos territorios por tanto tiempo.19984196_10156399033523574_8282208830227896432_o

Por eso, para terminar tantos años de sufrimiento de dicha comunidad y evitar que la violencia vuelva a estas tierras, lo único que queda es luchar para que llegue el Estado, más allá de la bota militar y el camuflado. Con ese objetivo, la Red Universitaria de Salud y Paz ha viajado a diferentes territorios donde se encuentran zonas veredales de las FARC, para trabajar con los exguerrilleros, pero también con las comunidades aledañas a ella. A esta iniciativa se ha sumado el equipo de la Representante Ángela María Robledo, como parte de la Red Universitaria de Salud y Paz y del comité de impulso del Congreso Nacional de Paz.

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Si me preguntan, ojala en Colombia más personas se sumen a hacer tareas tan heroicas y maravillosas como las que hacen la Red Universitaria de Salud y Paz, que se encuentra conformada por diferentes académicos, estudiantes, organizaciones sociales y universidades. Ellos le aportan a este país, de manera voluntaria, sus capacidades para que las comunidades puedan trabajar por el derecho a la salud, sin otro interés que lograr que la calidad de vida de las personas de estos territorios mejore.

Para ir a esa parte de la Macarena tuvimos que llegar por San Vicente del Caguán, debido a que las veredas a las que íbamos quedan en el límite del departamento del Meta con Caquetá. Es un viaje de 15 horas, que recorrimos 7 personas de la Red Universitaria Salud y Paz. Una buena parte del camino por vías sin pavimentar.

El proyecto de la Red Universitaria Salud y Paz tiene como objetivo , con estos territorios, conocer las necesidades de la comunidad en temas concernientes con la salud, con especial enfoque en los determinantes sociales de la salud, atención primaria en salud y prevención y promoción de salud, formar agentes comunitarios en salud, así mismo construir con la comunidad una propuesta del plan de salud rural, de acuerdo al punto uno de los acuerdos de la Habana con las FARC-EP.

19956969_10156398980868574_7196316468648068591_oEn este primer viaje hecho por equipo como parte de la Red Universitaria de Salud y Paz, se hizo un diagnóstico cualitativo inicial para identificar lo que la comunidad desea trabajar en temas de salud y hacer un intercambio inicial de saberes. Se hicieron cuatro encuentros con la comunidad: el primero tuvo lugar en la zona veredal Urias Rondón con los excombatientes; el segundo en la Vereda La Cristalina, que hace parte de ASOPEPROC, una de las asociaciones campesinas más fuertes del territorio, que mezcla las luchas sociales con la producción campesina, en especial, la leche; el tercero se dio en Playa Rica, que hace parte de Corpoayari, otra de las organizaciones grandes del territorio, en este encuentro participaron distintas veredas de esta corporación, así mismo, el gobernador del Cabildo Indígena Embera Chami, y el cuarto encuentro fue entre los líderes sociales de CORPOAYARI, ASOPEPROC, Cabildo Indígena Embera Chamí y la Zona Veredal Urias Rondón.

En el primer encuentro se recogieron relatos de las problemáticas y las propuestas de la zona veredal Urias Rondón. Las problemáticas fueron: cómo el Estado limitó el acceso al derecho a la salud en el territorio como estrategia de guerra, el desconocimiento de la comunidad y de los exguerrilleros sobre el derecho a la salud y lo que ello implica; y, las limitaciones con las que cuentan para el acceso a la prestación del derecho a la salud, hay 90 remisiones médicas que no han obtenido cita, como también los problemas del servicio cuando son atendidos y narraron lo que genera no contar con servicios públicos domiciliarios, con especial énfasis el agua potable.

Frente a las propuestas que quieren trabajar por el derecho a la salud como ciudadanos, los excombatientes hicieron un plan de trabajo para llevar al espacio de toma de decisiones de ellos: (i) crear un comité de salud en la zona veredal, (ii) trabajar con las comunidades por el derecho a la salud desde su condición de ciudadanos, (iii) buscar hacer un foro por la salud territorial, (iv) obtener capacitaciones sobre el derecho a la salud y cómo acceder a este, así mismo, poder prestar el derecho a la salud (validar los conocimientos adquiridos en la guerra sobre atención en salud), y (v) capacitaciones sobre alternativas de manejo de agua, basuras y plagas.

En el segundo y tercer encuentro, que tuvieron lugar en la vereda La Cristalina y Playa Rica, relataron las problemáticas de salud de la comunidad, entre ellas: llevan más de 20 años sin contar con un médico el territorio; la desidia del Estado con ellos, porque aunque el puesto de salud de la Vereda Playa Rica fue construido por la comunidad y el puesto de La Cristalina ha sido cuidado por ellos, se han ido cayendo por falta de presencia del Estado; no cuentan con un sistema de salud que les permita atender las urgencias de la comunidad, como tampoco tener un medio de transporte que les permita que las urgencias médicas puedan ser atendidas; además, al no contar con el servicio de luz continuo hace que al menos 12 horas del día se encuentren incomunicados para poder pedir ayuda en caso de necesitarla; no cuentan tampoco con ninguna capacitación para atender urgencias vitales, manejo de basuras y agua potable; y, las problemáticas de no tener servicios públicos domiciliarios, en especial el agua potable. Sobre el agua narraron las problemáticas que trajo la fumigación de glifosato, contaminaron las aguas y trajeron varias enfermedades a la comunidad.

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Les preocupa que formaran varias personas para ser promotoras de salud en La Macarena y luego simplemente no las contrataran o solo las dejaran por dos meses. Narraron los altos costos que conlleva obtener el derecho a la salud, porque si bien la mayoría se encuentra afiliados al régimen de salud subsidiada obtener la atención médica les cuesta como mínimo cien mil pesos.

19983311_10156399005913574_6101048120181041991_oPara las mujeres el hecho de no contar con un pediatra es un problema para hacer seguimiento a la salud de sus bebés, como el hecho de no tener una atención médica de salud para las mujeres, varias de ellas nos decían: “vienen enfermeras y nos hacen las citologías pero nunca nos entregan los resultados” “perdí mi bebé hace un mes porque no sabía que estaba embarazada y no pude ser atendida a tiempo”.

Por último las afectaciones que generan encontrarse en el límite del departamento del Meta con Caquetá, que hace que muchos se encuentren inscritos en el SISBEN en San vicente del Caguán, por ende siempre tienen problemas para definir quién los atiende, en algunos casos los envían a La Macarena de San Vicente del Caguán o viceversa, que hace aún más difícil la atención médica.

DSC_0398Las propuestas que hace la comunidad para poder resolver los problemas de salud son: (i) generar capacitaciones en salud, desde la medicina alternativa, formación de enfermeras y también, en manejo de aguas, basuras, plagas, pedagogía infantil y licenciaturas; (ii) fortalecer los comités de salud de cada JAC y de ASOPEPORC y CORPOAYARI, y crear también un comité de salud en las organizaciones de mujeres que existen; (iii) realizar jornadas de limpieza dentro de la comunidad; (iv) crear una botica comunitaria; (v) crear un día cívico de limpieza de la comunidad; y, (vi) generar una propuesta del Plan Nacional de Salud Rural, conforme al primer punto del acuerdo de la Habana. Este plan se llamaría “Salud sin fronteras”.

El cuarto encuentro, los líderes y lideresas sociales de cada organización validaron los compromisos hechos en las reuniones anteriores y concluyeron que se deberá: (1) fortalecer y activas los comités de salud de las juntas de acción comunal, las organizaciones campesinas y la zona veredal Urias Rondón; (2) Hacer capacitaciones de agentes comunitarios en salud, manejo de aguas, basura, sobre el derecho a la salud; y, (3) hacer un plan de salud rural.

Para terminar, estas causas pueden cambiar la realidad de muchas comunidades y darle otra cara a Colombia, sacar lo mejor de nosotros. Pero para que esto pueda ser replicado y llegar a otras comunidades que viven igual que La Macarena, necesitamos que más personas quieran donar su tiempo y sus recursos; y, que el Estado quiera ir a estas comunidades, convivir con ellas y buscar soluciones con ellas. Por una salud para La Macarena y para cada territorio Campesino, Indígena, Afro y Rom en Colombia.20017771_10156397330438574_8281890403406511502_o