¡Gracias Patricia Linares!

¡Gracias Patricia Linares!

En el marco de la Ceremonia de imposición, de la Condecoración “Orden del Congreso de Colombia” en el grado de Gran Cruz a la jurista y filosofa, Patricia Linares Prieto, ex presidenta de la Jurisdicción Especial para la Paz, otorgado por la Mesa Directiva del Senado de la República, la Representante a la Cámara, Ángela María Robledo, fue la encargada, en su intervención, de agradecerle a la Magistrada, por su valiosa gestión, y al tiempo que reconoció su admiración, le instó a continuar contribuyendo con la defensa de la paz y los derechos humanos, “por ese borde de nuestro territorio nacional que ha vivido el terror y que voto sí a la paz, por las mujeres que, como tú bien lo sabes, han llevado la carga más pesada en esta larga historia y que con su propia lucha nos instan cada día a no claudicar”

Ceremonia de imposición de la Condecoración Orden del Congreso de Colombia en el grado de Gran Cruz con placa de Oro a la ex presidenta de la Jurisdicción Especial para la Paz Patricia Linares

Cada 10 de diciembre celebramos el Día Internacional de los Derechos Humanos para conmemorar la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948.

En Colombia esta es una fecha de la mayor importancia pues nos convoca a seguir denunciando, sin pausa y en voz alta, la amenaza permanente que significa para los derechos de los y las ciudadanas, la vigencia de tantas formas de criminalidad, violencia y guerra que siguen presentes en nuestro territorio. Y nos convoca a seguir exigiendo al gobierno que se valga de todas sus herramientas y que ponga toda su voluntad en el cumplimiento de los compromisos adquiridos para transformar esta realidad que tantas vidas nos cuesta.

Pero también es importante porque nos invita a celebrar y honrar la vida, la valentía y la fuerza de cada líder, de cada lideresa, de cada defensor y defensora, que a pesar de la adversidad, de los obstáculos, del riesgo y de las desilusiones, siguen luchando por nuestros derechos, por nuestra dignidad y por el territorio en el que merecemos vivir.

Hoy celebramos y honramos la vida, la valentía y la fuerza de Patricia Linares. Su cargo como presidenta de la Jurisdicción Especial para la Paz, es el más reciente e importante de una larga trayectoria dedicada a la defensa de los derechos humanos desde la justicia, la memoria y la construcción de la paz. Sus convicciones, conocimientos, rigurosidad y perspectiva han dejado huella en la Corte Constitucional, las Naciones Unidas, el Centro Nacional de Memoria Histórica, la Contraloría General de la Nación, en decenas de aulas universitarias y han quedado impresos en el andamiaje de la JEP cuya construcción lideró desde el inicio.

Reseñan los diarios que en su postulación ante el Comité de escogencia de magistrados/as para la JEP Linares aseguró que se hizo abogada “asumiendo que en el derecho encontraría herramientas para transformar una sociedad injusta y excluyente” y que se postulaba a tan importante labor para asumir el deber ético de contribuir al cumplimiento del Acuerdo de Paz mediante la administración de una justicia restaurativa que sirviera a los propósitos de la reconciliación nacional, que aliviara el dolor de las víctimas y que reconociera la voluntad de los excombatientes que acudirán a una jurisdicción “cuyo compromiso es contribuir a la reconstrucción de un país que no soporta más guerra”[1].

En los tres años de su gestión se evidenció cómo esa convicción, esa permanente inquietud movilizada por el dolor de cada víctima, estuvo siempre vigente. Patricia Linares ejerció la presidencia de la JEP sabiendo que tenía una gran responsabilidadcon las víctimas de nuestro país, y con quienes se han “impuesto como proyecto de vida contribuir a la paz y a la defensa y promoción de los derechos humanos, pretendiendo aportar, desde el estado de derecho, a la superación de una guerra que hemos sufrido toda la vida [2]

Esta ha sido la convicción que le ha dado fuerza para permitirle responder con tanta claridad y precisión en qué consistía y por qué era tan importante el funcionamiento de la JEP, y a aceptar los cuestionamientos y dudas de tantas personas que desilusionadas demostraban escepticismo y desinformación; pero también, el que le permitió defender, con tanta serenidad y contundencia los ataques malintencionados provenientes de los sectores que le temen a la verdad, que atacan injustificadamente a la justicia o que han instrumentalizado la batalla contra el Sistema de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición por intereses personales y obtusos y en desconocimiento de esta necesidad urgente de verdad y justicia transicional.

Linares afirmó abiertamente que “las garantías consagradas en la constitución y la ley, no pueden ceder a los reclamos y presiones, mediáticas y políticas, que auspician aquellos que han encontrado equivocadamente en el ataque al proceso y la JEP, el núcleo central de sus propuestas políticas para negarle el paso a una alternativa histórica que prescindiendo de las armas quiere hacer realidad la paz en Colombia«. Con esta contundencia, Patricia defendió en cada momento una institución que ya empieza a mostrar los resultados anhelados y que con humildad supo siempre reconocer, que es una ganancia permanente de las víctimas. 

Hoy, la JEP cuenta con 12.617 personas sometidas al sistema entre exintegrantes de las Farc, militares y terceros civiles; 7 casos abiertos por secuestro, falsos positivos y reclutamiento y casos con énfasis en las regiones más afectadas por a violencia; “.400 decisiones judiciales adoptadas que entre otras cosas incluyen 270 peticiones de amnistías concedidas 1.749 negadas, 394 libertades transitorias condicionadas concedidas y 124 rechazadas, además de 66 garantías de no extradición tramitadas”. La JEP está funcionando y ejerciendo su mandato.

Esta tarea le ha significado muchos reconocimientos internacionales a este pilar fundamental del Sistema y de la democracia, pero el mayor reconocimiento es esa verdad desconocida, detallada y contrastada que, aunque con dolores, se va abriendo paso hacia la reparación y la no repetición.

Patricia, al inicio de este año Maria Jimena Dussan te hizo una muy interesante entrevista en la que nos compartiste un momento muy emotivo. Contaste que después de una conversación difícil, como las tantas que seguramente tuviste mientras fuiste presidenta de la JEP, saliste molesta y afectada de una reunión en un lugar público. Fue allí que un par de jóvenes te abordaron para decirte una frase que le dio sentido a ese día y a toda la labor emprendida:  “Siga adelante, la admiramos, los admiramos, estamos con ustedes, no pueden permitir que nos mantengan en esta guerra tan absurda”. Hoy con este reconocimiento te damos las gracias por haber seguido adelante y por traer a la JEP, junto con ese gran equipo que la conforma y con las víctimas y organizaciones que la alimentan con sus informes y apuestas, hasta acá.

Sigue adelante esa defensora de la justicia para los derechos humanos, que tanto admiramos. Por esos jóvenes, por ese borde de nuestro territorio nacional que ha vivido el terror y que voto sí a la paz, por las mujeres que, como tú bien lo sabes, han llevado la carga más pesada en esta larga historia y que con su propia lucha nos instan cada día a no claudicar. Tenemos tú, y todos y todas las que honramos tu recorrido, que seguir adelante.

Gracias.

Ángela María Robledo

Representante a la Cámara

Diciembre 10 de 2020.


[1] https://www.elespectador.com/colombia2020/justicia/patricia-linares-la-presidenta-de-la-jep-articulo-857433/

[2] Íbid.

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