Seminario de Mujeres y Paz en Centroamérica. Intervención de Angela Robledo

Seminario de Mujeres y Paz en Centroamérica. Intervención de Angela Robledo

11 DE AGOSTO DE 2015

 

  1. Introducción:

 Para comenzar quisiera dar algunos elementos de contextualización del problema, Colombia ha sido un país de guerras inconclusas y recurrentes. Guerras pasadas y presentes cuyas marcas atraviesan de manera intergeneracional nuestros procesos de subjetivación, entendidos éstos como complejas configuraciones de las experiencias de sí. Esta guerra que desnuda y exacerba nuestra condición de seres vulnerables y profundiza el patriarcado que por siglos ha pretendido explotar, someter, destruir a las mujeres; esta guerra que nos ha tocado a todos y nos ha transformado por acción o por omisión, en víctimas y victimarios.

 Miguel Antonio Caro, presidente conservador desde 1892 a 1898, a propósito de las guerras del siglo XIX manifestaba en Colombia no hay partidos políticos, hay “odios heredados”. La Guerra de los mil días que  inaugura precisamente el paso del país al siglo XX, dejó más de 100 mil muertos y otros tantos desplazados. Años más tarde, el odio sectario entre los dos partidos tradicionales: liberal y conservador desencadenó una guerra de 7 mil días,  llamada así por John Henderson, entre 1946-1958. De esta guerra, se desprende la guerra de las guerrillas en los años 60, una violencia explicada en parte, por la exclusión política  y social gestada en los estrechos marcos del pacto del Frente Nacional. 

 La guerra actual es una acumulación de guerra de guerras. El surgimiento del paramilitarismo de los 80, de narcos y actualmente bandas criminales ha contribuido a degradar esta confrontación, que lleva más de 50 años. Guerra librada con mayor intensidad en el campo, en pueblos y veredas. Guerra que ha ahondado la brecha entre la Colombia de grandes y medianas ciudades y la Colombia profunda. Una guerra que en la última década se nos ha hecho creer que se libra solo contra un grupo guerrillero, afincada en el odio vindicativo hacia el “enemigo”, similar al odio que movió las guerras del siglo XIX.

 Esta guerra ha dejado una legado en la vida de las mujeres pues se calcula que el conflicto armado ha provocado la expulsión de más de 2,5 millones de mujeres  de sus tierras. Las mujeres constituyen el 84% del total de desplazados, el 13% de ellas, son parte de un grupo étnico  y han sido las víctimas principales de la violencia sexual (Conpes 3784 de 2014). Además, las mujeres tienen un precario acceso a la propiedad, se calcula que a pesar de que son más las mujeres que reclaman la restitución de tierra,  sólo el 26,5% de mujeres desplazadas figuran como propietarias. (Pnud, 2012).

  1. Situación de las mujeres en Colombia:

 En términos democráticos en los últimos años ha habido un importante reconocimiento normativo de los derechos de las mujeres tanto en el ámbito internacional como nacional lo que representa un avance en la democracia formal, particularmente, con la aprobación de diversas leyes favorables a la equidad de género. No obstante, persiste una situación de desigualdad material: social, económica y política que puede constatarse en las condiciones de desventaja  para las mujeres en muchos ámbitos.

 Aunque las mujeres son el 51,2% de la población colombiana, aún hay una enorme sub –representación política. De acuerdo con cifras de Onu Mujeres en 2012 las mujeres sólo ocupaban el 9 % de las gobernaciones; el 10% de las alcaldías; el 18% de las curules en las asambleas departamentales y el 17% de los asientos de los concejos; el 13% de los escaños de la Cámara y el 17% de los del Senado.  En esta nueva legislatura, 2014-2018, llegamos 56 mujeres al Congreso: 32 a la Cámara de Representantes (18%) y 24 al Senado (23%).( Fuente, Onu Mujeres, 2015)

Esta desigualdad en la representación política es resultado de una desigualdad social. En el ámbito rural se constata que las mujeres son las que más participan y aportan a la economía campesina. Las mujeres rurales, representan el 70% de la mano de obra agrícola y constituyen el 43% de los trabajadores de ese sector en todo el mundo.  En Colombia tienen la brecha de ingresos es la más alta de América Latina y trabajan más horas al día que los hombres, incluso (tres o cuatro jornadas). (Cepal, 2012)

En el mundo laboral, las mujeres en Colombia estudian más años que los hombres: 9,5 años frente a 8,4; sin embargo, a pesar de tener mayor educación, tienen una brecha de ingresos desfavorable del 21%, ocupan menores cargos directivos y tienen una tasa de desempleo que es casi el doble que la de los hombres.

Sobre los hombros de las mujeres recae la mayor parte de la carga de economía del cuidado: ellas destinan el 20% de su día en actividades de cuidado de otros y aseo del hogar, frente al 8% que destinan los hombres. Si el trabajo de cuidado fuese remunerado, equivaldría al 19,3% del PIB mayor al que aportan las exportaciones 16,3%.(Encuesta de Uso del Tiempo Dane, 2013).

En cuanto a violencia de género,  cada vez mueren más mujeres como víctima de la violencia de género que soldados combatientes en el conflicto armado. Sólo en dos meses -enero y febrero de 2015- murieron 126 mujeres y durante 2014 murieron 196 soldados en combate. Haciendo un cálculo con estas cifras, en promedio, cada mes mueren 21 soldados en combate y 63 mujeres por violencia de género. 

  1. Aspectos de género que se han incluido y no se han en los acuerdos parciales de La Habana y formas de participación de las Mujeres en La Mesa:

 Los acuerdos parciales de La Habana sobre reforma agraria, participación política, cultivos de uso ilícito, e incluso el punto de víctimas que se está discutiendo, han incorporado algunos aspectos importantes para la equidad de género, debido al importante trabajo de incidencia del movimiento de mujeres y las sistematizaciones de sus propuestas que han hicieron llegar a la Mesa de Negociación antes de la publicación de los acuerdos borradores.

 La creación de la Subcomisión de Género  fue pasado 7 de septiembre de 2014, cuando ya se habían publicado los documentos borradores de los acuerdos parciales. Sin embargo, debido a la presión del movimiento de mujeres, las delegaciones de las Farc y el Gobierno tuvieron que reconocer la pertinencia de crear un espacio que permitiera hacer revisión de los temas acordados para incluir el enfoque de género, producir recomendaciones e  incluir la perspectiva de género en lo que falta por acordar.

 La Subcomisión tiene la tarea fundamental de asesorar a la Mesa de Negociaciones para impulsar la participación de las mujeres en todo el proceso de transición de la guerra hacia la paz. Se ha compuesto de diversas mujeres: una primera delegación en el mes de diciembre de 2014, la segunda en el mes de febrero y la tercera a principios de marzo de 2015.  

 La Subcomisión está integrada por doce personas: seis del Gobierno y seis de las Farc, acompañados por los países garantes, Cuba y Noruega. Por las Farc hay un miembro, Rubín Morro, y en la del Gobierno estan las dos plenipotenciarias y Elena Ambrosi, y los otros tres se rotan de acuerdo con el tema específico. Sin embargo, la participación de las mujeres es mucho más amplia: en la subcomisión de redacción hay muchas más.

“Hay un inmenso aprendizaje de las dos partes, porque es la primera experiencia de participación de mujeres en un proceso de paz, dándole un valor al tema de género. En la mesa se decidió crear un escenario específico para garantizar que en los acuerdos hubiera un adecuado enfoque de género, hecho sin precedentes en el mundo. Ahora bien, la constitución de una subcomisión de género no puede entenderse como una concesión. Es una expresión de la reivindicación de sus derechos.” ( Entrevista del Espectador a Maria Paulina Riveros, 18 de julio de 2015)

Además de las subcomisiones de género y de fin del conflicto, hay un tercer escenario de participación de mujeres y población LGBTI: 18 organizaciones de mujeres y población LGBTI, fueron invitadas por la mesa a La Habana con el propósito de hacer recomendaciones a la Mesa.

Es importante tener en cuenta que a través de estos escenarios y mecanismos se ha logrado que muchas propuestas de las mujeres explícitamente hayan sido acogidas; sin embargo, hay propuestas que explícitamente no se han incluido. Es importante señalar que las reivindicaciones y demandas de las mujeres deben ser nombradas explícitamente en los acuerdos parciales, pues esto hace parte del reconocimiento. 

No obstante, también hay oportunidades de desarrollar muchas de las propuestas con el compromiso por desarrollar políticas públicas, así como garantizar el desarrollo de leyes que ya existen en el país pero no se han implementado completamente. A continuación,  señalaremos qué se ha incluido que beneficia a las mujeres y qué elementos aún no han sido incluidos y siguen en el orden del día de la agenda. 

  1. Reforma Agraria (Documento borrador acuerdo parcial):

 Se ha propuesto adoptar medidas para promover el uso adecuado de la tierra, la restitución y distribución equitativa de la misma garantizando el acceso progresivo de la propiedad, así como la democratización y desconcentración de la tierra. En los principios se prioriza al pequeño y mediano productor, las mujeres, las personas vulnerables, niños y ancianos para el acceso a las políticas, programas y proyectos.

 

 

Medidas de género favorables

Demandas movimiento de mujeres que no han sido incluidas.

  1. En los Planes de adjudicación gratuita de tierras y subsidio integral para compra se priorizará a la mujer cabeza de familia y la población desplazada.
  2. En los programas especiales de desarrollo con enfoque territorial se contemplan incentivos para la economía campesina y familiar, y formas propias de producción de comunidades indígenas y afro, donde principalmente participan las mujeres.
  3. En los Planes nacionales para la superación de la pobreza se ha incluido medidas con enfoque diferencial para las mujeres, de la siguiente manera:

 *Plan de Salud: enuncia un enfoque diferencial y de género, incluyendo medidas especiales para mujeres gestantes, niños y niñas.

*Plan de educación: incluye la importancia de la extensión de la atención integral a la primera infancia garantizando la calidad y pertinencia. Así como la formación profesional de las mujeres en disciplinas no tradicionales.

*Planes de vivienda digna: proponen subsidios para dar prioridad a las mujeres cabeza de familia.

  1. En el sistema especial de seguridad alimentaria y nutricional los programas contra el hambre, la desnutrición y la pobreza extrema se dirigirán especialmente a la  población rural en condiciones de miseria, las mujeres lactantes, gestantes, niños, niñas y ancianos.
  2. Compromiso del Gobierno con el cumplimiento, la financiación y el fortalecimiento de la institucionalidad para las mujeres rurales. (Ley 731 de 2012).
  3. Concertación de los programas y planes de desarrollo con comunidades indígenas, campesinas y afro descendiente con enfoque de género.
  4. Establecer un sistema de protección de seguridad social para todas las personas del campo, en especial para las mujeres.
  5. Formular participativamente políticas de inclusión a la educación de comunidades étnicas respetando sus culturas y diferencias.
  6. Implementar mecanismos para recuperar, reconstruir y potenciar la producción campesina especialmente la titulación de tierras, la asignación de créditos y asistencia técnica para las mujeres rurales.
  7. Formulación de una política pública encaminada a garantizar no sólo la seguridad sino la soberanía alimentaria.
  1. Compromiso del Gobierno con el cumplimiento, la financiación y el fortalecimiento de la institucionalidad para las mujeres rurales. (Ley 731 de 2012).
  2. Concertación de los programas y planes de desarrollo con comunidades indígenas, campesinas y afro descendiente con enfoque de género..
  3. Establecer un sistema de protección de seguridad social para todas las personas del campo, en especial para las mujeres.
  4. Formular participativamente políticas de inclusión a la educación de comunidades étnicas respetando sus culturas y diferencias.
  5. Implementar mecanismos para recuperar, reconstruir y potenciar la producción campesina especialmente la titulación de tierras, la asignación de créditos y asistencia técnica para las mujeres rurales.
    Formulación de una política pública encaminada a garantizar no sólo la seguridad sino la soberanía alimentaria.
  1. Participación Política: apertura democrática para construir la paz. (Documento borrador acuerdo parcial)

 Este punto pretende la ampliación de la participación democrática que permita que surjan nuevas fuerzas en el escenario político para enriquecer el debate y la deliberación de los grandes problemas nacionales fortaleciendo el pluralismo, las debidas garantías para la representación de distintos intereses y la inclusión política. En el documento borrador se establece que:

“El Gobierno Nacional y las FARC-EP rechazan cualquier forma de discriminación contra la mujer y reafirman que el aporte de las mujeres como sujetos políticos en la vida pública es vital para el fortalecimiento de la democracia y para el mantenimiento y el fomento de la paz. En la implementación de todo lo acordado en el punto 2 se garantizará el enfoque de género y se diseñarán y adoptarán las medidas afirmativas necesarias para fortalecer la participación y el liderazgo de la mujer (…)”.

Medidas de género favorables

Demandas movimiento de mujeres que no han sido incluidas.

Subtema 1 Derechos y garantías para el ejercicio de la oposición:

  1. Creación de un estatuto de garantías para la oposición.
  2. Creación de un sistema Integral de seguridad para el ejercicio de la política.
  3. Creación de circunscripciones transitorias especiales de paz en las regiones más golpeadas por el conflicto.
  4. Poner en marcha medidas para el fortalecimiento de la participación de la mujer.

Subtema 1 Derechos y garantías para el ejercicio de la oposición:

  1. Avalar la representación paritaria para mujeres.
  2. Garantizar participación en las altas cortes y organismos de control político y electoral.

 

 

Subtema 2 Mecanismos democráticos para fortalecer la participación ciudadana.

  1. Mecanismos para fortalecer una cultura y pedagogías de paz.

Subtema 2. Mecanismos de participación ciudadana.

  1. Participación directa mujeres en planes de ordenamiento territorial e instancias decisorias.
  2. Fortalecimiento de organizaciones de mujeres y escuelas de formación política y ciudadana.
  3. Generación de procesos que garanticen autonomía económica.

 

Subtema 3 Medidas efectivas para promover una mayor participación en la política.

  1. Mecanismos para promover una mayor participación y liderazgo de la mujer en la política: dentro de los partidos y organizaciones sociales.
  2. Asegurar que se rompa para siempre el vínculo entre la política y las armas.
  3. Mecanismos para promover una distribución más equitativa de los recursos para las campañas políticas.
  4. Mecanismos de promoción de campañas de capacitación, pedagogía y divulgación para estimular la participación electoral.

Subtema 3 Medidas efectivas para promover una mayor participación en la política.

  1. Representación paritaria de las mujeres en todos los espacios de participación.

3.         Solución al problema de cultivos de uso  ilícito.

 Este punto está orientado a encontrar la solución definitiva al problema de los cultivos de uso ilícito, la producción y comercialización de drogas. Entre los principios está el enfoque diferencial teniendo en cuenta las características de las comunidades en cada territorio. Los tres pilares de este acuerdo son:

Medidas de género favorables

Demandas movimiento de mujeres que no han sido incluidas.

Subtema 1 Programas de sustitución de cultivos de uso ilícito.

  1. En las veredas afectadas por los cultivos ilícitos se desarrollará un programa de guarderías infantiles rurales.

 

  1. Con el fin de facilitar el acceso a oportunidades laborales se priorizarán opciones para  las mujeres cabeza de familia de estos territorios.

Subtema 1 Programas de sustitución de cultivos de uso ilícito.

  1. Respeto explícito por la integralidad de los derechos de las campesinas y campesinos, la soberanía alimentaria, la activación de economías locales y regionales y protección ambiental.

 

Subtema 2 Programas de prevención al consumo y la salud pública.

 

  1. El Sistema Nacional de Atención al Consumidor debe generar acciones para ampliar y mejorar el acceso a la oferta en atención y asistencia cualificada a consumidores, incluyendo el tratamiento y la rehabilitación, y que tenga en cuenta, entre otros el enfoque diferencial y de género.
  2. Elaborar investigaciones y estudios especializados relacionados con el consumo de drogas ilícitas que incluyan un enfoque diferencial, de género y etario.

Subtema 2. Programas de prevención al consumo y la salud pública.

 

Subtema 3 Solución al fenómeno de producción y comercialización de narcóticos.

 

 

 

 

 

 

 

Subtema 3 Solución al fenómeno de producción y comercialización de narcóticos.

 

  1. Implementación de acciones de desarrollo alternativo con participación de las mujeres.
  2. Que el Gobierno tenga en cuenta a las mujeres en la formulación de políticas tendientes a la reconversión de los cultivos  y de generación de ingresos.
  3. Que se hagan efectivas las entregas de subsidios a las familias afectadas por las fumigaciones.
  4. Cambiar los imaginarios del cuerpo de la mujer en el circuito de la droga.
  5. Rebaja de penas para las mujeres involucradas en las cadenas más vulnerables de la comercialización de drogas.

 

 4.Discusión del tema de víctimas:

 En el marco de la negociación se han establecido diez principios de discusión, acordados tanto por el Gobierno Nacional como por las FARC –EP. Estos principios son:

  1. El reconocimiento de las víctimas como ciudadanos sujetos de derechos.
  2. El reconocimiento de la responsabilidad de los distintos actores frente a las víctimas del conflicto.
  3. La satisfacción de los derechos de las víctimas, el reconocimiento de que estos derechos no son negociables.
  4. La participación de las víctimas en la discusión sobre la satisfacción de sus derechos en el marco de graves violaciones a los derechos humanos e infracciones al DIH.
  5. Importancia del esclarecimiento de la verdad: lo que sucedió en el conflicto, sus orígenes y efectos para la reconstrucción de la confianza.
  6. La reparación integral de las víctimas reconociendo que tienen derecho a ser resarcidas por los daños que sufrieron a causa del conflicto.
  7. Las garantías de protección y seguridad encaminadas a proteger la vida e integridad personal de las víctimas como requisito para la satisfacción de sus demás derechos.
  8. Las garantías de no repetición que incluyan el fin del conflicto y la implementación de las reformas que surjan del Acuerdo Final, así como asegurar que ningún colombiano vuelva a ser puesto en condición de víctima o esté en riesgo de serlo.
  9. El principio de reconciliación de toda la ciudadanía colombiana para transitar hacia caminos de civilidad y convivencia.
  10. El enfoque de derechos que implica el reconocimiento, la protección y la garantía del goce efectivo de los derechos de todas y todos.

 Demandas de las mujeres en el tema de Víctimas:

  1. Verdad: Las mujeres hanpropuesto la creación de una Comisión de la Verdad que involucre a quienes fueron afectadas de distinta manera por la violencia del conflicto armado. El Gobierno y las Farc –Ep anunciaron la conformación de dicha Comisión que se espera que entre sus 11 miembros el 50% de las comisionadas sean mujeres que estén comprometidas con la perspectiva de equidad y el enfoque de género.

 De acuerdo con la entrevista realizada a Maria Paulina Riveros,  en la discusión sobre Comisión de la Verdad, las dos delegaciones reconocieron que uno de los criterios orientadores debe ser el enfoque diferencial y de género, por lo tanto, la Comisión debe tener en cuenta las distintas experiencias y el impacto diferencial y condiciones particulares de  victimización las personas en razón del sexo y del género. En razón de la complejidad del asunto, se creará un grupo de trabajo de género que contribuya con tareas específicas de carácter técnico, de investigación y preparación de audiencias de género, entre otras. (Entrevista El Espectador, julio 2015).

  1. Reparación: Las mujeres han pedido revisar instrumentos como la Ley 1448 de 2011 para garantizar la integralidad de la atención y reparación para las mujeres víctimas, así como el fortalecimiento de su participación en todos los procesos y etapas.
  2. Justicia:  Las mujeres han pedido:
  • Reconocer la violencia sexual perpetrada por los actores del conflicto armado como crimen de lesa humanidad.
  • Garantizar el derecho al acceso a la justicia para las mujeres.
  • El acceso a la justicia debe incorporar el enfoque de género y garantizar la confidencialidad.
  • Establecer tribunales especializados que investiguen crímenes contra mujeres.

 4.Observaciones y retos para la participación de las mujeres:

Quisiera señalar algunos de los retos para fortalecer la participación de las mujeres en la Mesa de negociación:

  • En primer lugar, garantizar que los espacios que se han creado como La Subcomisión de Género y otros aseguren el papel de las mujeres como pactantes y actoras de paz. Es fundamental que se legitime en la sociedad el papel de las mujeres como garantes del proceso de paz, pues la paz no sólo se negocia en La Habana, sino también en Colombia. Es fundamental que cada vez más mujeres se vinculen al proceso de paz y reconozca el papel histórico que han jugado en la construcción de paz.
  • En segundo lugar, es fundamental la repolitización de la vida cotidiana. Citando a Foucault, la participación debe plantearse en los niveles micro, maso y meso de la política, las mujeres hemos replanteado las relaciones de poder en todos estos ámbitos revolucionando la política. La apuesta fundamental es potenciar las transformaciones en las relaciones “micro” que afectan el ámbito de lo cotidiano. La política es también la revolución de las prácticas cotidianas y la transformación de las formas de relacionarnos, es allí donde las mujeres hacemos diariamente un aporte fundamental a la construcción de la paz.
  • En tercer lugar, es fundamental garantizar la participación de las mujeres en los mecanismos de refrendación y la incorporación de veedurías ciudadanas en los territorios para verificar el cese al fuego bilateral, así como el cumplimiento y la implementación de los Acuerdos. En esta etapa del proceso es fundamental desarrollar las políticas públicas o las medidas favorables a las mujeres que se han planteado hasta el  momento y no han sido explícitamente incorporadas.
  • En cuarto lugar, un reto enorme de las mujeres es construir una propuesta alternativa al modelo de desarrollo imperante y patriarcal. Es necesario apostarle a la defensa un nuevo modelo de desarrollo que permita generar los cambios necesarios a nivel local, global y nacional para una economía más justa e incluyente.

En otras palabras, debemos apostarle a un modelo de desarrollo que desmonte las relaciones que ponen en desventaja social a las mujeres. Debemos apostarle a unas políticas que garanticen el buen vivir de las mujeres campesinas, negras, trabajadoras, ejecutivas, ex combatientes. Esto solo se hace con el compromiso de ampliar la democracia social, de garantizar que la participación política tenga su correlato en el mejoramiento de las  condiciones de vida digna y la justicia social para todas las mujeres.

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Ángela María Robledo

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