Santos debe garantizar la supervivencia y dignidad de los pueblos indígenas en riesgo de extinción

Tenemos que indignarnos todos por la situación de la población indígena en Colombia. 

“He visto niños asesinados en medio del fuego cruzado y madres que lloran sin parar.  Una bebé de 17 días de nacida reventada por la onda explosiva en una de las tomas al caserío de Tacueyó. Un niño de 12 años que se subió a un árbol para esconderse y fue derribado por un proyectil de fusil.  Cuatro niños que recogieron en la vereda un explosivo, se pusieron a jugar y volaron en pedazos.  Un niño de 9 años que después de un ataque al pueblito no volvió a hablar.  Una niña del resguardo del Huellas que estando en su casa fue asesinada.  He podido ver el dolor de las comunidades cuando el asesinato de  Cristóbal Secue y de Aldemar que tenía su bebé en brazos y los atravesaron a los dos”.Testimonio de líder que trabaja con comunidades indígenas

Santos debe garantizar la supervivencia y dignidad de los pueblos indígenas en riesgo de extinción, dice Ángela Robledo.

Ángela Robledo hizo un llamado al Presidente de Colombia para que cumpla el compromiso que selló el 7 de agosto de 2010 en la Sierra Nevada de Santa Marta: “Juan Manuel Santos hizo un pacto sagrado con las comunidades indígenas que lo obliga de manera prioritaria a respetar sus vidas, sus territorios y sus derechos diferenciales. Es un pacto sagrado de aseguranza y bastón de mando que es urgente ejecutar más allá de las buenas maneras”, dijo la parlamentaria.

La Representante a la Cámara, que se encuentra hoy en el Cauca, integra la comisión del Congreso que visita este jueves el Municipio de Caloto para conversar con las comunidades indígenas y campesinas de la región sobre su situación social y de orden público y hacer, desde allí, un llamado al gobierno nacional para que se ocupe de garantizar los derechos fundamentales a esa población que ha sido milenariamente excluida y que está al borde del exterminio.  

En las comunidades indígenas recae directamente el peso de la guerra colombiana: son víctimas de homicidios, secuestros, desapariciones, reclutamiento forzado de niños y jóvenes, minas anti personas, masacres (como la de la Chorrera en el 2.009), amenazas y desplazamientos forzados a causa de la invasión de sus territorios ancestrales y la disputa territorial (Ver informe de Amnistía Internacional del 2009). Los indígenas son escudos humanos de los guerreros.  

“Es conocido que las mujeres, niños y niñas afrodescendientes e indígenas, están expuestos a un mayor riesgo de sufrir hechos de violencia sexual con ocasión del conflicto armado, crímenes que permanecen ocultos, en el silencio y la impunidad” (Ver exposición de motivos Proyecto de Ley 037 de 2012).

La congresista ha denunciado que los pueblos indígenas están como muchos colombianos en medio de la guerra y el juego cruzado de los distintos actores del conflicto y que además de las funestas consecuencias de la guerra, las comunidades sufren la carencia de condiciones mínimas y sobreviven a condiciones injustas y evitables. Los pueblos indígenas en la más profunda miseria, no cuentan con agua potable, servicios públicos, acceso a salud, educación, vivienda…

Ángela Robledo denunció el año pasado que muchos niños y niñas indígenas mueren de hambre y desnutrición, a veces en las condiciones más extremas de pobreza muchos fallecen por la simple mordedura de serpiente, puesto que cuando hay suero antiofídico, no tienen al alcance una simple jeringa. Niños y jóvenes indígenas optan por enlistarse en las filas de los guerreros como una forma de suicidiocolectivo frente a la falta de futuro. 

“Nuestra niñez indígena presenta graves condiciones de inseguridad alimentaria y nutricional, limitaciones en el acceso a los servicios de salud, educación y cifras inadmisibles  de mortalidad infantil, considerada una  de las más altas del mundo; lo que constituye una grave situación de violación de derechos humanos fundamentales”, dijo Ángela Robledo. 

“La desnutrición de los niños indígenas es más del doble (7,5%) que la de los niños en el resto del país, según la Encuesta Nacional de Nutrición en Colombia (ENSIN 2010)”, aseguró la parlamentaria. De acuerdo con la ENSIN los departamentos que tienen un mayor número de niños desnutridos son La Guajira (11%), Magdalena (6,8%), Chocó (6,3%) y Amazonas (5,8%), regiones que tienen una alta población indígena. Es de anotar que el promedio nacional es de 3,4%.

En Colombia sobreviven 1.400.000 indígenas que representan el 3.4% de la población. Son 82 etnias reconocidas de las 120 existentes, que están en peligro de desaparecer. La Corte Constitucional ha advertido que el Pueblo Nasa del Cauca, compuesto por unos 200 mil indígenas está en grave riesgo a causa del conflicto armado. 

La comisión del Congreso que visita hoy Caloto está conformada  los representantes a la Cámara Ángela Robledo, del Partido Verde; Cepeda y Hernando Hernández, del Polo Democrático Alternativo y Guillermo Rivera, del Partido Liberal.

 

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