Constancia a propósito de la carta dirigida al nuevo Director del ICBF

Representantes: Hoy estoy radicando la siguiente carta al nuevo director Diego Molano.

Aunque la comisión séptima cree que el ICBF está en sus mejores épocas, que la antigua ex directora es la expresión máxima de la probidad y que por una serie de casos aislados (346 hallazgo de la contraloría) no se puede cuestionar la administración de esta querida Institución, aun así, yo sí creo que la salida de la directora no es casual y, más importante; yo sí creo que es hora de repensar el Sistema de Bienestar Familiar de tal manera que garantice los derechos de las poblaciones que le competen a dicha institución.

 

Doctor

Diego Andrés Molano Aponte

Director General ICBF

La ciudad

 

Ref.–  Saludo de Bienvenida y seguimiento a la gestión del ICBF

Respetado Director, 

Reciba usted un saludo especial de bienvenida a la Dirección del ICBF, una Institución tan querida por todos y todas los colombianos, desde cuando fue creada por el Presidente Carlos Lleras Restrepo. Una institución que está soportada en el apoyo de cientos de ciudadanos y ciudadanas y que sentimos como nuestra. Esperamos, por el bien de la Institución y de los derechos de las niñas, niños, adolescentes, adultos mayores y familias, que durante su gestión se cumpla a cabalidad con las obligaciones constitucionales y legales que le han sido asignadas y se logre estar a la altura de los retos que tiene esta institución.

 

Misión del ICBF según Código de Infancia y Adolescencia

Como usted sabe, doctor Molano, los lineamientos fundamentales de la tarea del ICBF quedaron estipuladas en la llamada Ley Cecilia (Ley 75 de 1968). Ahora bien,  las funciones actuales de dicha institución las especifica el artículo 11 del Código de Infancia y Adolescencia (Ley 1098 de 2006) así:

Artículo 11.- Exigibilidad de los derechos.- Parágrafo: “El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, como ente coordinador del Sistema Nacional de Bienestar Familiar, mantendrá todas las funciones que hoy tiene (Ley 75/68 y Ley 7/791) y definirá los lineamientos técnicos que las entidades deben cumplir para garantizar los derechos de los niños, las niñas y los adolescentes, y para asegurar su restablecimiento. Así mismo coadyuvará a los entes nacionales, departamentales, distritales y municipales en la ejecución de sus políticas públicas, sin perjuicio de las competencias y funciones constitucionales y legales propias de cada una de ellas.

Pero la misión del ICBF se ha perdido, así lo confirma el Informe consolidado de auditoría gubernamental con enfoque integral de la Contraloría General de la República, adelantado en el año 2010 u publicado en Agosto de 20111. El informe señala: 

“No existe una política de niños, niñas y adolescentes – NNA que garantice una adecuada atención integral de esta población, solo se asignan recursos (alimentación) a programas independientes que no se articulan para tener una atención integral de los NNA.”

 

Los recursos públicos más sagrados del país son los recursos del ICBF.

Una de las instituciones estatales con mayores recursos para el año 2012 según el Presupuesto General de la Nación es el ICBF. Para el 2011 cuenta con casi 4 billones de pesos (3,9 billones). De 2011 a 2012 este presupuesto creció un 30%, tres veces más que el presupuesto nacional. Los aportes nacionales al ICBF crecieron en 1.700%. El problema, y es una de las razones de esta carta, señor director, no es que el ICBF tenga esta cantidad de recursos públicos, son necesarios y bienvenidos. El asunto que queremos poner sobre la mesa es cómo se van a invertir dichos recursos: con qué criterios, bajo qué garantías y procedimientos de transparencia se van a ejecutar, teniendo en cuenta que, como es bien sabido, la administración de estos recursos ha tenido serios cuestionamientos por parte de la Contraloría General de la República, la Procuraduría General de la Nación y la ciudadanía en general. 

En otras palabras, señor director, qué estrategias se tienen pensadas para garantizar el uso transparente de estos recursos y la garantía que van a atender a las poblaciones y territorios que más necesitan de ellos. Me pregunto si centralizando, concentrando y alimentando presuntos carruseles se va a cumplir con estos objetivos. 

 

El debate del ICBF: un debate sin garantías. 

Como ha sido de público conocimiento el pasado 1º de noviembre se llevó a cabo el Debate de Control Político a la ex directora del ICBF denominado “ICBF: De sistema garante de los derechos de la niñez a una máquina de contratación”, luego de ser aplazado cinco veces, cuestión del todo anómala en la historia del Congreso. El debate se desarrolló con presencia de las parlamentarias y parlamentarios de la Comisión Séptima, la Contralora General de la República Sandra Morelli, la Procuradora Delegada para la Defensa de los Derechos de la Infancia Ilva Myriam Hoyos y la ex directora del ICBF Elvira Forero. Dicho debate se desarrolló sin ninguna garantía: no se respetaron los tiempos ni los procedimientos establecidos en la Ley 5ta, también hubo irrespetos hacía las dos citantes del debate, de igual manera,  y la ex directora del ICBF no respondió ninguna de las preguntas que se le formularon durante el mismo (Le recomiendo el video del debate en la siguiente dirección electrónica http://bit.ly/vJndAz ).

Doctor Molano, espero que bajo su dirección, el ICBF recobre su sentido y se superen el sinnúmero de irregularidades que se han identificado bajo la administración de la ex Directora Elvira Forero, quien “renunció” al cargo después de la realización del debate de control político “ICBF: De sistema garante de los derechos de la niñez a una máquina de contratación” ( Cfr. http://bit.ly/vJndAz ) que hicimos en la Comisión Séptima de la Cámara de Representantes, y de la presentación de los informes de La Procuraduría General de la Nación y la Contraloría General de la República que confirman la información que por más de un año veníamos trabajando con mi equipo. 

 

 Algunas inquietudes no resueltas en el debate

-Se requiere que el ICBF vuelva a funcionar como sistema de bienestar familiar y social en todo el territorio nacional. Es urgente lograr una gran coordinación con las entidades territoriales, de lo contrario, seguiremos teniendo un Sistema de Bienestar Familiar fallido.

-Sobre la misión perdida del ICBF, está usted ante la oportunidad de re orientar esta entidad para que cumpla la función establecida en el marco normativo colombiano.

-Se requiere, como lo ordena la Constitución y el Código de Infancia y Adolescencia, de un Sistema Nacional de Bienestar Familiar fortalecido en todos y cada uno de los Departamentos y Municipios del país, debidamente articulado en el territorio con toda la institucionalidad del sector social para garantizar los derechos de los niños, niñas y adolescentes y asegurar el restablecimiento, de acuerdo con los principios de interés superior (art.8), prevalencia de los derechos (art.9) y protección integral consagrados en el Código con el acompañamiento del ICBF, en cabeza de quien se encuentra la Rectoría del Sistema. 

-Se requiere de un ICBF transparente del cual nos sintamos orgullosos todos los colombianos. Un ICBF que rinda cuentas, que responda preguntas, que garantice los derechos de las poblaciones que tiene bajo su responsabilidad. Un ICBF que maneje los recursos como recursos sagrados y no como “una piñata”, como ha ocurrido en los últimos años.

-Se requiere que se brinden todas las garantías necesarias para que se adelanten todas y cada una de las investigaciones que se están desarrollando en los diferentes organismos de control y la Fiscalía General de la Nación que permitan concluir en la definición de responsabilidades y las sanciones a que haya lugar.

Teniendo en cuenta las anteriores inquietudes le pregunto:

¿Cuáles serán las medidas que se adoptarán para desarrollar un Sistema de Bienestar Familiar de tal manera que aplique, de manera transparente,  el mandato constitucional y legal( Código de Infancia y Adolescencia) con el fin de garantizar los derechos de la infancia, la adolescencia, la tercera edad y las familias en Colombia?

 

No podemos tapar el sol con las manos. 

Es claro que el ICBF no está en sus mejores épocas. El debate que realicé en la Comisión Séptima y los últimos hechos así lo demuestran, de igual manera las denuncias que recibí de diferentes partes del país y las columnas de opinión y noticias que han publicado los diferentes medios de comunicación nacionales y regionales, también lo comprueban. Al respecto considero que son fundamentales los siguientes puntos:

-Analizar la responsabilidad que le cabe a la Junta Directiva que ha acompañado   los últimos cinco años de la gestión del ICBF la cual no impidió que muchas irregularidades se presentaran:

-346 hallazgos por parte de la Contraloría General de la República.

-Alertas de la Procuraduría General de la Nación  como las siguientes “Para esta Procuraduría Delegada no se entiende cómo el ICBF desde el año 2006 contrata para algunos de sus programas con los mismos operadores, no obstante que en los informes de interventoría se establecen reiterados incumplimientos que atentan contra la función misional de la Entidad Contratante”.

La pregunta que nos hacemos es ¿se van a producir algunos cambios a raíz de lo ocurrido en la junta directiva?

-¿Qué va a suceder con los supuestos “carruseles de la contratación”?

-Al menos en 2010 uno de cada cuatro pesos de la contratación del Programa de Alimentación Escolar  se concentró en un mismo grupo familiar. A su vez, cuando éstos incumplían un contrato la cesión del mismo quedaba, en muchos casos, en manos del mismo grupo empresarial. 

-Estas empresas, como lo muestra la Procuraduría, no cumplieron con sus compromisos contractuales. Una cuestión más grave aún, no garantizaron los derechos a la alimentación de las niñas y niños de algunas regiones del país. 

-De 2007 a 2009 la contratación con Alma Mater creció en un 2.200% y las contrataciones no responden al objetivo que la misma ex directora el ICBF afirmó públicamente que “Convenios de Alma Mater son para fortalecer los equipos psicosociales con profesionales de las áreas de psicología(7%), nutricionistas(3%) y trabajadores sociales(4%) a las Defensorías de Familia”. Sin embargo, más del 60% de los contratos, según el convenio No. 024 de 2010, son para ingenieros, administradores de empresa y abogados. ¿Qué medidas se van a establecer para subsanar estas irregularidades?

La Organización Internacional de Migraciones contrata con el ICBF a finales de cada año. Esto podría constituirse en una presunta irregularidad. De igual manera, la OIM está asumiendo responsabilidades misionales del ICBF ¿Dadas estas circunstancias, el Instituto qué medidas va a adoptar para evitar este tipo de situaciones a todas luces irregulares?

 

EL ICBF puede dar una lección de probidad. 

Dadas las denuncias, hallazgos de la Contraloría, las evidencias de la Procuraduría y los interrogantes formulados en nuestro debate, queremos preguntarle ¿Qué medidas se aplicarán de tal manera que las pruebas otorgadas en este tiempo no se ocultarán? ¿Qué medidas va a tomar para garantizar que los denunciantes, dentro y fuera del ICBF, puedan aportar pruebas que permitan sanear la Institución que usted dirige, teniendo en cuenta que muchas personas no han denunciado o aportado pruebas por temor a represalias?

 

¿Dónde quedan los derechos de la niñez indígena en Colombia?

Hay niñ@s indígenas que se están muriendo de hambre. Según datos imprecisos que nos da la ENSIN (un sondeo que se hizo porque no se quiso hacer encuesta) la desnutrición  global de l@s niñ@s indígenas del país es la más grave (más del doble del promedio nacional) ¡Esta situación es intolerable! Le preguntamos de nuevo: 

¿Se va a aplicar una encuesta, robusta estadísticamente y con todos los criterios técnicos, que permita analizar rigurosamente la situación de desnutrición de la población indígena del país y en especial de l@s niñ@s, sin importar qué tan dispersa esté esta población por todo el territorio colombiano?

¿Qué acciones de política pública focalizada se piensan tomar para mejorar esta situación de esta población?

Las niñas y niños indígenas han sido y siguen siendo víctimas de una guerra centenaria, que hoy en día los tiene en el límite de su extinción. 

Señor director estamos ante la oportunidad de transformar el ICBF y reorientar tan querida Institución de tal manera que cumpla su misión y su mandato legal. Estamos ante la oportunidad de garantizar cabalmente los derechos de las niñas, niños, adolescentes, mayores de edad, y las familias de este país.

Si hay políticas transparentes e incluyentes a favor de este objetivo, no dude que las vamos a respaldar.

Quedo atenta a su respuesta.

 

Cordial saludo, 

Ángela Robledo

Representante a la Cámara

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